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KPIs en calidad asistencial: medir para mejorar

Los KPIs permiten pasar de la percepción a la evidencia en los hospitales, ayudando a mejorar la calidad, la eficiencia y la seguridad del paciente a partir de datos fiables.

Fecha:
November 21, 2025

En sanidad, todos hablamos de calidad: de hacer las cosas mejor, de reducir complicaciones y de mejorar la experiencia del paciente. Pero sin datos clínicos fiables, la calidad se queda en intención. Para que se convierta en una realidad tangible en los hospitales, hace falta algo muy concreto: definir y seguir indicadores clave de rendimiento (KPIs en salud).

En InfoeficiencIA, entendemos la calidad asistencial como un sistema que se diseña, se implanta, se mide y se mejora. Los KPIs son el hilo conductor que une todas estas fases dentro de una estrategia de gestión sanitaria basada en datos.

De la percepción a la evidencia clínica

Un servicio puede “sentir” que trabaja bien, que los pacientes están satisfechos o que apenas hay complicaciones. Pero la percepción, por sí sola, no basta para medir ni gestionar la calidad en una organización sanitaria.

Los KPIs sanitarios permiten pasar de impresiones a evidencia:

  • muestran cómo está funcionando la atención sanitaria en tiempo real;
  • permiten comparar servicios, centros o periodos de tiempo;
  • ayudan a identificar áreas de riesgo o de mejora antes de que el problema sea visible en el día a día.

Sin indicadores bien definidos, es imposible saber si una intervención realmente funciona o si solo pensamos que lo hace.

¿Qué medimos cuando hablamos de calidad asistencial?

En nuestros proyectos trabajamos con un marco estructurado de indicadores de calidad, seguridad y eficiencia hospitalaria.

1. Calidad y seguridad del paciente
Complicaciones postoperatorias, infecciones asociadas a la atención sanitaria (IAAS), reingresos a 7 o 30 días, mortalidad ajustada por patología, caídas, úlceras por presión, eventos tromboembólicos, septicemia postquirúrgica…

2. Eficiencia operativa
Duración media de la estancia, ocupación de camas, tiempos de espera en urgencias, demoras para cirugía o consultas especializadas.

3. Experiencia del paciente
Satisfacción global, percepción de la información recibida, trato humanizado, índice de reclamaciones, experiencia en hospitalización, consultas y cirugía ambulatoria.

Estos indicadores se integran en cuadros de mando clínicos y de gestión, facilitando una visión global del rendimiento del sistema sanitario.

Un sistema de gestión, no solo un listado de datos

Los KPIs adquieren valor cuando forman parte de un sistema de gestión de calidad asistencial, basado en cuatro pilares:

  • Políticas alineadas con la estrategia de la organización
  • Procesos definidos según buenas prácticas clínicas
  • Objetivos medibles y realistas
  • Evaluación continua mediante auditorías, revisiones y planes de mejora

Sin este marco, los indicadores se convierten en cifras aisladas sin impacto real.

Del dato a la mejora real

El valor de un KPI no está solo en el número, sino en la decisión que genera:

  • ¿Por qué han aumentado los reingresos?
  • ¿Qué explica las diferencias entre centros?
  • ¿Qué acciones han reducido las infecciones en el último trimestre?

Cuando los equipos clínicos y de gestión trabajan sobre datos de calidad, es más fácil priorizar intervenciones, asignar recursos y medir resultados.

Fortalece la calidad asistencial de tu organización con un sistema de indicadores basado en datos.

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